LA RECUPERACIÓN DEL LIGNUM CRUCIS, LA LIMPIEZA DEL MANTO, SAYA Y SIMPECADO, PRINCIPALES NOVEDADES DEL JUEVES SANTO

La Archicofradía recuperará en la estación de penitencia del próximo Jueves Santo el Lignum Crucis. La reliquia, propiedad de la familia Padilla, está autentificada en 1871, según documento rubricado por Monseñor Gaetano Franceschini, que fue obispo de la diócesis italiana de Macerata y Tolentino entre 1867 y 1881. El Lignum Crucis aparece expuesto en un ostensorio ejecutado por Joaquín Osorio y enmarcado en una Theca de plata con filigranas del mismo metal y sellado con la lacra del obispo Franceschini. El Jueves Santo figurará en el cortejo de la cofradía como la última insignia del tramo de palio.

Otras importantes novedades de cara a la próxima Semana Santa son las tareas de limpieza que se han acometido en el manto y saya de salida, así como en el Simpecado de la corporación. El taller de Jesús Rosado se ha encargado de acometer los trabajos de conservación en las tres piezas.

En el caso del manto de salida de Nuestra Madre y Señora de los Dolores, el bordador ha explicado que la limpieza ha consistido en “retirar la cera adherida tanto en el exterior del terciopelo como en el interior del tejido así como al bordado de hojilla”. La voluntad de la Junta de Gobierno pasa por ejecutar estos trabajos de limpieza de manera periódica, cada dos o tres años, para garantizar la mejor conservación de la pieza.

El manto de salida, obra de Patrocinio Vázquez, está fechado en 1905, siendo ejecutado para la cofradía sevillana de El Valle; llegó a Huelva la Semana Santa de 1919 arrendado por la Hermandad de la Vera+Cruz, que lo adquirió en propiedad un año más tarde merced a la mediación de la condesa de Mora Claros y del sacerdote onubense Juan Francisco Muñoz y Pabón. Tras la fusión de las hermandades de la Vera+Cruz y de la Oración en el Huerto, en 1939, engrosa el ajuar de la Archicofradía y constituye una de las principales joyas de la Semana Santa de Andalucía.

También se han realizado labores de limpieza en la saya que bordara Juan Manuel Rodríguez en 1920. Se trata de una pieza de terciopelo color azul bordada en hojilla de plata.

Así mismo, el taller de Jesús Rosado ha llevado a cabo la limpieza del Simpecado de la cofradía, ejecutado en 1954 por Guillermo Carrasquilla. La pieza está bordada en hilo de plata y hojuela y lleva enmarcada en el centro una imagen de la Inmaculada de Seco Velasco.