Palabras del Hermano Mayor

Estimados hermanos en Cristo,

Paz y Bien

Buenas noches a todos.

Me permito como Hermano Mayor dirigíos unas palabras, ya que este cabildo marca el final de nuestro primer mandato bajo la responsabilidad de llevar al mejor termino posible a esta bendita Hermandad.

Han sido 4 años de trabajo, con mayor o menor éxito, han sido 4 años de ilusión por ser Hermano Mayor de esta Archicofradía, han sido 4 años desilusiones también, porque no decirlo, pero 4 años de descubrir y de reencuentros.

Descubrir que quien sabías que no te iba a fallar siempre ha estado ahí, que la Hermandad no es de blancos ni de negros, si no que en ese intermedio hay muchos grises.

Grises que con nuestras actitudes muchas veces nos hemos dejado en el camino, que con nuestro orgullo hemos desilusionado y que con nuestra soberbia hemos roto todos y cada uno de sus mejores intenciones para con nuestra Archicofradía.

No es más cierto que en nuestra mayoría nos hemos criado en el seno de una gran Hermandad, heredada de nuestros mayores, heredada del trabajo de ellos y de su esfuerzo tanto económico como personal.

Pero también nos hemos criado en una hermandad que siempre ha tenido vestigios de división interna.

Por eso muchas veces te planteas sí la continuidad al frente de esta Hermandad te recompensa lo suficiente como para enfrentarte a un nuevo reto.

Cuando iniciamos esta andadura nos encontramos con la herencia de una reciente Coronación y el reto de que la Hermandad superase un posible bache posterior a tan magno evento.

No sólo lo superamos si no que ahí está la muestra de los últimos Jueves Santos, pena de no haberlo culminado este 2019, pero creo que los últimos 4-5 Hermanos Mayores de esta Archicofradía alguna vez se quedaron en casa por algún u otro motivo.

Pero la Archicofradía no es sólo Jueves Santo, hemos de aprender a seguir trabajando en hacer participes a todos los hermanos de nuevos retos y proyectos.

Nuestro esfuerzo acertado o no, siempre fue encaminado a mantener la calma en la Hermandad, que no todo lo que hacíamos chirriase, no sólo internamente si no exteriormente, que gran culpa de eso la tenemos los propios hermanos con nuestros comentarios y actitudes sin darnos cuenta que a la que perjudicamos siempre es a nuestra hermandad.

Por eso no puedo dejar pasar esta ocasión para darlas gracias a quien apareció en este periplo como hermanos responsables, tanto para cuidar de nuestros enseres como para tener la capacidad de aprender cada día de todos los que le rodeaban. Gracias Miguel.

Y como no a quién apareció para ayudarme a encontrar o realizar el reto de dar su sitio a Nuestro Cristo de la Vera Cruz, otra vez Nuestra Archicofradía, demostró, con más o menos medios, que cuando se embarca en proyectos de relevancia sólo deja en nuestra Semana Santa Huellas para la Historia. Gracias Rafa

Gracias a los que habéis estado siempre ahí, y vosotros no necesitáis vuestros nombres, sin vosotros y los 4 lo sabéis esto no habría salido adelante.

Muchos se han quedado en el camino, unos por motivos personales, otros profesionales otros por discrepancias, pero lo que sí puedo decir es que cada uno cuando pudo o quiso cumplió con su cometido.

Muchas zancadillas hemos tenido en el camino pero, no estamos para quejas, estamos para superarlas.

Muchos reencuentros personales, que con nuestros acuerdos y desacuerdos, doy gracias al Señor de la Oración y al Cristo de la Vera+Cruz por haberlos puesto de nuevo en mi camino.

El realizar un recuento de todo lo que se ha hecho o dejado de hacer podía ser uno de mis objetivos con estas palabras, pero tan sólo pretendo hacer una reflexión en voz alta delante de vosotros.

Siempre estuve a disposición de que el que de buenas formas se acercó, sí a alguien no atendí pido disculpas por ello, no atendí al que siempre buscó la polémica, la lucha interna y el protagonismo, aquí tampoco estamos para dar pábulo a quien pueda dañar a nuestra Hermandad, por esto también pido perdón.

Por todo esto, y a seis meses vista de un cabildo de elecciones quiero manifestaros que queda mucho trabajo por hacer que queda mucha Hermandad que construir, y no nos quepa duda que los cimientos son fuertes, si no la prueba está ahí por mucho que nos hemos empeñado desde dentro no hemos sido capaces de romper a la Vera Cruz y Oración en el Huerto.

Debemos seguir siendo santo y seña, seguir creando Semana Santa, seguir engrandeciendo a nuestros Titulares, y para todo eso todos somos importantes:

Importantes para tomar una responsabilidad.

Importantes para ayudar.

Importantes para enfrentarnos a un futuro lleno de Jóvenes a los que darles una Hermandad de puertas abiertas y mirando hacia la calle.

Importantes para construir.

Y sobre todo importantes para saber callar y no destruir.

Por eso y como ya comuniqué a mi Junta desde hoy comienza un nuevo reto, comunicaros que el próximo Cabildo de Elecciones, si DIOS quiere, presentaré mi candidatura a Hermano Mayor y que para eso quiero contar con el que venga a ser responsable de un proyecto de futuro y con la responsabilidad de mantener nuestra Herencia, manteniendo todas y cada una de las cosas obtenidas hasta ahora.

Por eso sólo quiero despedirme diciendo Gracias a mi familia por permitirme continuar con esta bendita locura, gracias a los que me votasteis para desempeñar este cargo, y gracias a mi Padre por enseñarme a ser hermano de la Oración.

Así que Hermanos sólo deciros que gracias y que el Señor y su bendita madre nos proteja a todos.

A MANDAR

Y

Buenas noches-